Monero y Zcash prohibidos en Europa: ya es un hecho consumado. A partir de julio de 2027, la Unión Europea cierra el acceso institucional a las criptomonedas con privacidad reforzada mediante un nuevo reglamento antilavado de dinero denominado AMLR. A continuación, explicamos qué prevé concretamente el texto, el papel de la nueva autoridad europea AMLA encargada de hacerlo cumplir y lo que esto significa en la práctica para cualquier persona que posea privacy coins.
AMLR y AMLA: dos textos distintos que no deben confundirse
Antes de entrar en detalles, es necesario aclarar algo: estas dos siglas designan dos cosas diferentes que la prensa especializada suele confundir:
- El AMLR (Anti-Money Laundering Regulation) es el propio texto legal: el Reglamento (UE) 2024/1624, que define las normas — cuentas anónimas prohibidas, umbrales de verificación, tratamiento de las privacy coins. Es el «qué».
- La AMLA (Anti-Money Laundering Authority) es la nueva autoridad de supervisión europea, creada mediante un reglamento distinto pero adoptado el mismo día, el Reglamento (UE) 2024/1620. Su función es supervisar directamente la aplicación del AMLR, en particular con respecto a los mayores proveedores de servicios sobre criptoactivos (CASP) que operan en varios Estados miembros. Es el «quién supervisa».
En resumen: el AMLR fija las normas, y la AMLA garantiza que se cumplan. Ambos textos forman un único paquete legislativo europeo contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
Lo que establece exactamente el reglamento AMLR
El Reglamento (UE) 2024/1624 fue adoptado por el Parlamento Europeo y el Consejo el 31 de mayo de 2024 y publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 19 de junio de 2024. Su Capítulo VIII (artículos 79-80), titulado «Medidas destinadas a mitigar los riesgos asociados a los instrumentos anónimos», y más concretamente su artículo 79 («Cuentas anónimas, acciones y bonos de suscripción al portador»), establece que las entidades de crédito, las entidades financieras y los proveedores de servicios sobre criptoactivos (CASP) tienen prohibido mantener cuentas anónimas u ofrecer productos que permitan el anonimato de las transacciones.
El texto apunta explícitamente a dos categorías distintas pero relacionadas:
- Las cuentas anónimas — ya sean bancarias, de pago o cripto. La norma alinea el sector cripto con las restricciones que ya existían para las cuentas bancarias anónimas, las cuentas de valores al portador y los cofres de seguridad anónimos.
- Las «criptomonedas de carácter anonimizador» (anonymity-enhancing coins) — el término genérico empleado por el reglamento para referirse a los activos que utilizan técnicas criptográficas avanzadas que hacen inrastreables los flujos de fondos. Precisión importante: el texto legal no cita ningún token por su nombre. Es la interpretación ampliamente compartida por los despachos de cumplimiento normativo y el sector — en particular el AML Handbook de la European Crypto Initiative (EUCI) — la que identifica a Monero (XMR), Zcash (ZEC) y Dash (DASH) como pertenecientes a esta categoría. Se trata de una lectura coherente con la definición del reglamento, pero es una interpretación sectorial, no una lista nominativa inscrita en la ley.
El reglamento forma parte de un conjunto más amplio, junto a MiCA (Markets in Crypto-Assets), ya en vigor desde 2024-2025 y que ya ha llevado a numerosas plataformas (Kraken desde octubre de 2024, seguida de decenas de otras) a retirar Monero de sus mercados europeos de forma anticipada.
La fecha clave: julio de 2027
El AMLR tiene una fecha de entrada en aplicación firme. La mayoría de las fuentes especializadas convergen en el 10 de julio de 2027 como plazo de aplicación completa. A partir de esa fecha, las plataformas de intercambio y los servicios de custodia de criptoactivos (custodial) no podrán operar ni con cuentas anónimas ni con privacy coins.
Hasta esa fecha, el reglamento ya impone obligaciones reforzadas:
- Verificación de identidad obligatoria para cualquier transacción cripto ocasional que supere los 1.000 euros — un umbral notablemente reducido respecto a las prácticas actuales de muchas plataformas
- Controles reforzados sobre las carteras auto-custodiadas (self-custody): cuando un usuario transfiere fondos entre una plataforma regulada y una cartera personal, el CASP deberá recabar información sobre el origen y el destino de los fondos y, como mínimo, verificar la identidad del titular de la cartera externa
- Eliminación de los pagos en efectivo anónimos por encima de 3.000 euros, en la misma lógica de extensión de los controles de identidad al conjunto de los instrumentos financieros anónimos
Por qué Bruselas prohíbe Monero y Zcash en las plataformas reguladas
En su AML Handbook, la EUCI resume la lógica que subyace al texto: el anonimato de los criptoactivos presenta riesgos significativos de uso indebido con fines delictivos, al impedir la trazabilidad de las transacciones y dificultar la detección de actividades sospechosas.
Es exactamente el mismo razonamiento que ya llevó a Japón, Corea del Sur y más recientemente a Filipinas a excluir las privacy coins de sus plataformas reguladas — una alineación progresiva de las jurisdicciones desarrolladas con los estándares del GAFI (FATF). Al formalizar esta prohibición en un reglamento directamente aplicable a los 27 Estados miembros, la Unión Europea otorga a esta tendencia un peso jurídico y un efecto de arrastre (el «efecto Bruselas») netamente superior al de las decisiones nacionales aisladas.
Lo que NO está prohibido — el matiz que importa
Varios análisis jurídicos convergen en un punto central: el AMLR no criminaliza la posesión individual de privacy coins ni las transferencias entre particulares fuera de las plataformas reguladas. Las carteras auto-custodiadas no están prohibidas como tales — están sujetas a controles reforzados únicamente cuando interactúan con una plataforma sometida a regulación.
Lo que el AMLR cierra son las rampas de acceso institucionales: la compra, venta, depósito y retirada de privacy coins a través de un CASP regulado dentro de la Unión Europea. La tenencia privada y los intercambios descentralizados permanecen, por el momento, fuera del ámbito directo de la prohibición — un esquema idéntico al ya observado en Filipinas.
Lo que esto implica concretamente para los titulares de XMR y ZEC
Si actualmente posee privacy coins en una plataforma de intercambio regulada dentro de la Unión Europea:
- Antes de julio de 2027, dichas plataformas deberán haber retirado el soporte de estos activos o haber dejado de aceptar nuevos depósitos relacionados con ellos
- Las transferencias a carteras personales desde esas mismas plataformas estarán sujetas a verificaciones de identidad reforzadas, incluso antes del plazo final
- Cualquier transacción cripto superior a 1.000 euros, sea o no una privacy coin, requerirá una identificación completa
Los críticos del texto, incluso dentro del propio sector cripto, señalan un riesgo estructural: al cerrar los circuitos regulados sin prohibir técnicamente los activos en sí mismos, el reglamento empuja mecánicamente a los titulares de privacy coins hacia mercados menos transparentes y plataformas no reguladas — el resultado exactamente opuesto al objetivo de trazabilidad proclamado por Bruselas.
Organizarse antes del plazo de 2027
Con un horizonte fijado en 2027, la transición no es inmediata, pero ya está en marcha. Las plataformas ya están ajustando sus ofertas en previsión del cumplimiento normativo, y la ventana para intercambiar o consolidar posiciones en privacy coins sin depender de infraestructuras sometidas a esta jurisdicción se reduce cada mes.
Arpokrat Swap permite intercambiar Monero, Zcash y el conjunto de las criptomonedas con privacidad reforzada sin registro, sin recopilación de datos de identidad y sin dependencia de un CASP regulado sometido al AMLR. La plataforma es accesible tanto en clearnet como a través de nuestra dirección .onion, garantizando que su capacidad para intercambiar estos activos no dependa de ninguna jurisdicción que pueda cerrar sus rampas de acceso de un día para otro.
El AMLR confirma una trayectoria que ya no admite muchas dudas: los mercados cripto regulados y la confidencialidad financiera se vuelven, jurisdicción tras jurisdicción, estructuralmente incompatibles. La pregunta ya no es si esta tendencia se generalizará al conjunto de las economías desarrolladas, sino cuánto tiempo quedará, después de 2027, para intercambiar activos privados fuera de circuitos que ya no tendrán derecho a gestionarlos.
